jueves, 28 de marzo de 2013

Una puerta, abre otra (primera parte)

Ayer estuve en Barcelona, con Josep Maria Sarri de la revista para la misma ciudad, "Time out".  Fue una charla/entrevista para el próximo número. Estuvimos hablando sobre la repercusión de mis dos novelas y, al recordar cómo fue el inicio de todo el proceso, me encantó rememorar la manera en la que comenzó.

Muchos ya saben que el objetivo principal de "Ilusiones de marfil" fue enamorar al verdadero "Rubén", personaje inspirado en un chico que había conocido.  Durante el tiempo que duró mi enamoramiento, no fui capaz de declararme, por lo que cuando tras teclear horas y horas, por fin, pude poner el "FIN" a la historia.

Quería que, cuando alguien le preguntara que qué era lo más bonito que alguien le había hecho por amor, pudiera responder: me escribieron una novela.

Fue durante una cena con el grupo de amigos que aparecen en el libro, ambos llegamos temprano a casa del anfitrión y solos en el jardín, viendo como limpiaba la piscina y yo arreglaba la mesa, le comenté que había escrito una novela.  Me miró y en broma, preguntó si él aparecía.

- Eres el galán -me atreví a contestar.

Sonrió y siguió sacando las hojas del fondo con ayuda de una red, asegurándome que estaría encantado de leerla.

Esa misma noche, se la envié por correo, entre cierta vergüenza, miedo y cierta esperanza a que fuera correspondido.  Pasaron dos semanas hasta que me contestó, halagando la agilidad de lectura, frescura de narrativa y lo mucho que se había divertido con ella... pero que si era cierto el enamoramiento de Vicente por Rubén (nuestros alter egos), sentía no corresponderme, ya que él aún estaba muy colgado por su ex-pareja. 

La suerte fue que toda conversación había sido por e-mail, por lo que no tuve que ocultar mi cara de chasco ni el rubor que sentía mientras leía su mensaje.  Tragué saliva, y puse fin a mi capítulo con él.  A pesar de que no tuve éxito, la amistad que ha quedado entre los dos es algo que valoro.

El trabajo posterior fue el envío a todas las editoriales posibles, sin recibir una negativa siquiera.  Pero no me desanimé, continué escribiendo una nueva historia, con un tema más serio y otro tipo de narrativa, creyendo que una historia explicada en clave de humor, cercana al género "chick-lit", no interesaba a nadie.

Pasaron tres años hasta que, por casualidad, conocí Amazon.  Leí, me interesó, corregí el texto de "Ilusiones de marfil", le di nuevo formato y apenas una semana después, la novela ya estaba a la venta.  Ni tres meses después consiguió colocarse en lo más alto de ventas.  Eso me animó a seguir y terminar "Lo que queda de mí".

Mientras tanto, había enviado cientos de notas de prensa comunicándoselo a todos los medios posibles: tv, radio, prensa.

Pero no fue hasta que en julio de 2012, Xavier Castillon, periodista de "El Punt", me dedicó 3/4 partes de página en su periódico.  Salió un domingo a la calle y ese mismo día, 50 ejemplares de "Ilusiones de marfil" se vendieron, manteniendo la novela por dos semanas consecutivas en el Top de ventas.

Las siguientes notas de prensa, ya adjuntaban el link del Punt y eso llamó la atención de TV Girona, siendo entrevistado por Lidia Vidal.  Otro link más en las siguientes comunicaciones... y así, hasta que en noviembre, sin ya recordar mi participación en el Premio Odisea, me confirmaron que mi segunda novela lo había ganado.

Ayer, "Ilusiones de marfil" volvió al número uno de ventas.  Me encantó la casualidad.










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