jueves, 11 de abril de 2013

De presentaciones y demás

Puedo decir abiertamente que el lunes, en Barcelona, tuvimos una presentación especial: Edgar Lorenzo, el finalista y yo, juntos, presentamos nuestros premios gracias a los propietarios de la Librería Antinovs, Josep y María Vitas.

Admiro el desparpajo de Edgar, lo bien que se desenvuelve en público y lo ágil de su mentalidad.  Cuenta con una narrativa excelente, ¡¡¡y eso que solamente tiene 24 años!!! Su futuro dentro del mundo literario, está más que asegurado.  Llegará muy lejos.

Sin lugar a dudas, desde que me notificaron que era el ganador, me dio curiosidad el cómo se sentiría el finalista, y, al ver que él fue quién hizo el primer paso, me confirmó que no solamente era un buen escritor, además es que es un gran tipo.

Hay muchísimas coincidencias entre nosotros, no sólo que nuestros protagonista tengan el mismo nombre, descubrirlas, ha sido muy, pero que muy divertido.

Con el corazón en la mano, lo mejor de toda esta aventura es haber llegado a su lado.

Su novela, "Por ti no me rendiré", es una historia de la situación actual de los jóvenes homosexuales, con sus más y sus menos, pero en cierto modo, el nexo entre su generación y la mía (nos separan 17 años) sigue siendo común: la naturalidad y las ganas con la que uno sale del armario y se topa con un ambiente que, a veces, es excesívamente corrosivo, agotador y decepcionante.

Uno sale del armario para ser feliz, no para condenarse a un seguido de momentos sexuales que condicionan el movimiento gay nocturno.  Está muy bien, que cada uno haga lo que quiera con su vida, pero, más allá de la pasión esporádica, sigue adelante.  No es que piense que hay que salir para casarse, ni mucho menos, pero sí que opino que, muchas veces, el deseo de lo más y lo mejor, hace que no veas las oportunidades que la vida te pone por delante.

Victor, el otro protagonista de su novela, condiciona su vida para enamorar a Eric, y, eso, por muy de cuento de hadas que parezca, es lo que en el fondo hacemos todos: intentar mejorar para ofrecer una mayor y mejor visión de nosotros mismos.

Edgar, dice que no escribe en primera persona porque no sabe, así que utliza la tercera, pero, es lógico que el protagonista tome rasgos suyos.  En cambio, yo escribo en primera porque no sabría meterme en el papel del personaje principal sin sentir lo que narro.  Ambas opciones son válidas, y a la vista está que a él, se le da de maravilla.

Confío seguir disfrutando con sus historias, es más: estoy más que seguro.




No hay comentarios:

Publicar un comentario