martes, 5 de noviembre de 2013

De flores muertas en el jardín y demás

Hay días en los que te levantas tristón, de esos en que no paras de escuchar canciones que te arañan el corazón y tu estado anímico queda a la altura de tu sombra.  No siempre son justificados, a veces, simplemente llegan y te dejas arrastrar por ese momento.

No estoy en contra de mirarse el ombligo, ni mucho menos, quizá incluso abogo de ellos, porque de una manera que puede parecer patética, al levantar cabeza, la claridad que la acompaña consigue que se capee el temporal por un tiempo.

Es como cuando tienes una pelea con tu pareja, que tras decir lo que sientes, casi siempre de malos modos, llega la reconciliación y todo vuelve a ser de color de rosa.

Parches, no dejan de ser vulgares arreglos efímeros que sirven de puente hasta la siguiente escena.

Cuando llega ese momento en el que prima más la etapa "post-mal-rollo" que el resto, creo que es hora de hacer una reflexión y ponderar lo que representaría la vida sin ese "aliciente".

Mis nuevos vecinos, en especial ella, no paran de gritarse buscando conflicto.  Es insoportable, no ya solamente por los portazos o su agudo tono de voz, pero el que no tengan miramiento a tal falta de respeto delante de su hijo de unos 11 años, me resulta injusto para él.  Si ella no está bien con su marido, no hay nada más fácil que el divorcio y vuelta a empezar.

Yo mismo soy el claro ejemplo de pragmatismo: si algo no me va bien, no lo prolongo.

No hay nada en este mundo que merezca llevar una vida que no te llena, ni siquiera el amor, pues cuando la relación te conduce a escenas como las que escucho a diario, es cuando más agradezco estar solo.

Os dejo con una canción que la califico "momento ombligo"












1 comentario:

  1. Pero aùn asì, tenemos esa "cosa" de no aceptar estar solos... Supongo que es por ello, que nos aferramos a lo que sea y como sea (no todos - menos mal ). Pero aunque tengo claro el hecho de no prolongar, no quita que sea fàcil hacerlo. No lo es.

    Estupenda entrada, me ha gustado mucho.

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